
![]() ![]() |
Toca la Cruz para regresar al sitio de Vida En Jesús |
Para volver a escuchar este evangelio o descargar el archivo en mp3 vaya al siguiente vínculo: https://www.vidaenjesus.com/Content/Evangelios/2026/Mayo2026/Evangelio-19-05-2026.mp3
Jesús nos ofrece la verdadera vida
19/05/2026
Evangelio: Jn 17,1-11
En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: «Padre ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Tú has enviado. Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía antes de que el mundo existiera. He manifestado tu nombre a los hombres que Tú tomaste del mundo y me diste. Eran tuyos y Tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque Yo les he comunicado las palabras que Tú me diste. Ellos las han recibido y ahora reconocen que Yo salí de ti y creen que Tú me has enviado. Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que Tú me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo». Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración introductoria:
Jesús, inicio esta oración pidiéndote perdón por las veces que no amo, no creo o no espero como Tú quisieras. Te pido tu gracia para saber confiar siempre en tu Providencia y en tu misericordia.
Petición:
Señor, concédeme conocerte más profundamente para poder enamorarme más de ti y seguirte.
Meditación:
Jesús nos da ejemplo de oración incesante. El Evangelio nos dice que oraba de día y al caer la tarde. Oraba continuamente. Así nos enseñó que la oración es el alimento de nuestras vidas, que hay que fijar tiempos para dedicarlos exclusivamente a la oración, estando libres de cualquier otra preocupación. En el pasaje de hoy, san Juan nos transmite una oración de Jesús dirigida a su Padre en un momento supremo de su vida. En esta plegaria Jesús habla del cumplimiento de la voluntad de su Padre, de su esfuerzo por glorificarle sobre la tierra, de su fidelidad para llevar a cabo la obra que le fue encomendada. En segundo lugar, Jesús le habla al Padre de sus apóstoles e intercede por nosotros sus seguidores. Ahora veamos cómo es nuestra oración. ¿Oramos de la misma manera que Jesús? ¿Buscamos pedirle a Dios las fuerzas para cumplir su voluntad e intercedemos por los demás ante Dios? ¿Ofrecemos el rosario por todos nuestros conocidos? Concluyamos nuestra meditación dando gracias a Dios por el amor tan grande que nos tiene. Enviando a Jesús al mundo, el Padre nos ha revelado su cercanía y su amor. “Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero; por eso, nosotros podemos corresponder también con el amor”.
Reflexión apostólica:
Falta todavía mucho para que Cristo reine en todos los corazones de los hombres. Aprovechemos cada oportunidad, cada encuentro, cada contacto, cada día para dar a Cristo de modo eficaz. ¡Para el apóstol convencido todo es una ocasión para cumplir con la misión!
Propósito:
Obraré en todo con pureza de intención, buscando agradar más a Dios que a los hombres.
Diálogo con Cristo:
Gracias Señor por tu bondad, por mi vocación como católico, por la llamada a la santidad. Ayúdame a vivir enamorado de mi misión y a entregarme a ella con autenticidad y pasión.
«La fe es un inmenso don de Dios y vale más que la vida misma»